sábado, 6 de octubre de 2007

MATRIMONIO HOMOSEXUAL

El matrimonio homosexual es el reconocimiento social, cultural y jurídico que regula la relación y convivencia de dos personas del mismo sexo, con iguales requisitos y efectos que los existentes para los matrimonios entre personas de distinto sexo. Éste es el paso más avanzado para el total equiparamiento de derechos y deberes entre los ciudadanos homosexuales y heterosexuales y sólo se ha aprovado en los Países Bajos (2001), Bélgica (2002), España (2005), Canadá (2005) y Sudáfrica (2006), de todas maneras en otros estados el asunto está en debate y, según un estudio de opinión europeo, más de la mitad de los ciudadanos de Suecia, Dinamarca, Luxemburgo, Alemania y la República Checa están a favor de su regularización en sus estados, y los defensores de esta reforma representan más del 45% en Austria, Francia, Reino Unido y Finlandia.

Manifestante del Foro de la Familia contra el matrimonio homosexual, España


Pero no sólo en
Europa se ha debatido sobre este asunto, sino que éste es un debate vigente en el resto de los países occidentales, como Estados Unidos[19]. En estos debates, habitualmente suelen posicionarse a favor los sectores progresistas de la sociedad, es decir: organizaciones pro-derechos LGBT y los partidos políticos progresistas (lo cual no es sinónimo de izquierdas) entre los cuales se encuentran mayoritariamente los socialdemócratas, ecologistas, centristas y liberales. En contra, los sectores conservadores de la sociedad, siendo en los países donde se plantea el cambio de legislación, la Iglesia (tanto Católica, como Protestante y Ortodoxa) así como de los partidos políticos que defienden sus ideales y/o los modos de vida tradicionales (normalmente son los de ideologías conservadoras, nacionalistas o de extrema derecha) y organizaciones del entorno.

Argumentos a favor: principalmente, los posicionados a favor de la reforma alegan a que regularizando el matrimonio homosexual se concede nuevos derechos a un grupo de ciudadanos (los homosexuales y bisexuales) que hasta este momento no tienen/tenían, incumpliendo de esta manera en algunos casos la
Constitución o la legislación vigente (al condenar la desigualdad y la discriminación mientras que parte de los ciudadanos no se puede casar con la persona que quieren, mientras otra parte sí que lo puede hacer).

Argumentos en contra: suelen centrarse en definir la
familia como una unidad destinada a la procreación y, al no poder procrear por medios "naturales" dos hombres o dos mujeres, la familia queda restringida a la unión de un hombre con una mujer. Otro argumento puesto en la palestra durante estos debates es la raíz etimológica de la palabra matrimonio, que proviene del latín, matri-monium, y significa "unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales"[20] Este segundo argumento está especialmente orientado en no aceptar que estas uniones sean llamadas matrimonio, sinó que sean llamadas de otra manera pero manteniendo la mayor parte de los derechos que eso implica.

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